Gobierno de Aguascalientes
Entidad federativa de la República Mexicana con una superficie
de 5,589 kilómetros cuadrados, que representa el 0.3 por
ciento de la superficie del país. Colinda al norte, este
y oeste con el Estado de Zacatecas; al sur y este con el de Jalisco.
La división política consta de once Municipios: Aguascalientes,
Asientos, Calvillo, Cosío, Jesús María, Pabellón
de Arteaga, Rincón de Romos, San José de Gracia, Tepezalá,
San Francisco de los Romo y El Llano.
Las principales elevaciones que se cuentan en la entidad son: Sierra
Fría (3,050 msnm), Sierra del Laurel (2,760 msnm), cerro
del Mirador (2,700 msnm), cerro de La Calavera (2,660 msnm), Sierra
de Asientos (2,650 msnm), cerro de San Juan (2,530 msnm), cerro
de Juan el Grande (2,500 msnm), cerro del Picacho (2,420 msnm) y
cerro de los Gallos (2,340 msnm).
Fundación de Aguascalientes.
Al celebrar en el mes de octubre el aniversario de la fundación
de nuestra ciudad, pocas veces nos detenemos a pensar en las enormes
dificultades que los primeros habitantes debieron superar para que
la villa, en un principio pobre y pequeña, llegara a prosperar.
He aquí una breve historia de aquellos primeros años.
Tras la llegada de Cortés y la caída de Tenochtitlán
en 1521, la conquista llevó a muchos españoles aventureros
a avanzar hacia el norte en busca de fortuna.
Estas tierras, además de ser más áridas que
las que habían encontrado en Veracruz y en el Valle de México,
estaban habitadas por indígenas que en su mayoría
eran nómadas y que pronto se convirtieron en el terror de
los todavía mal trazados caminos que conectaban a la Nueva
España con esta otra parte del territorio, al cual se le
dio el nombre de la Nueva Galicia.
La audiencia de la Nueva Galicia –institución encargada
del gobierno y la administración de los nuevos territorios—
se asentó en Guadalajara, al tiempo que se descubrían
yacimientos de plata en el cerro de la Bufa, donde no tardarían
en aparecer las minas de Zacatecas. Estas minas llegaron a ser el
motor económico de la Nueva Galicia y su explotación
hizo necesario abrir caminos no solamente entre Guadalajara y Zacatecas,
sino también entre las minas y la ciudad de México,
Querétaro y Michoacán, a donde se llevaba buena parte
de la plata extraída.
Desde el principio los caminos fueron asaltados por grupos de chichimecas
(que así se les llamaba a los indios de la frontera norte
de la Nueva España) y debido a la constancia de los ataques,
comenzó una guerra que se extendió durante toda la
segunda mitad del siglo XVI. Por esta razón los españoles
establecieron villas a lo largo de los caminos. Éstas eran
a la vez puestos fortificados y lugares de descanso para los viajeros.
De esta manera nació Santa María de los Lagos en 1563
y algunos años más tarde salieron de allí los
colonos que fundarían la ciudad de Aguascalientes.
Estos pobladores eran gente de origen más bien humilde, que
salieron de la villa de Lagos debido a los abusos de las autoridades
locales y también por el deseo que tenían de obtener
nuevas mercedes de tierra.
Hoy festejamos el día de fundación de la ciudad el
22 de octubre, pues esta es la fecha en que Jerónimo de Orozco,
presidente de la audiencia de la Nueva Galicia, firmó la
cédula o acta en que se permitía, por gracia del rey
Felipe II, el establecimiento de una villa en dicho territorio.
Sin embargo, se sabe que el sitio ya estaba poblado desde antes
de la petición que el español Juan de Montoro hizo
para que se le permitiera fundar allí una villa.
Algo muy curioso es que el nombre original que se le dio al nuevo
poblado fue el de “Villa de la Ascensión”. Tal
parece que pronto se confundió y se olvidó, ya que
se hizo popular el culto a la virgen de la Asunción, sobre
todo cuando en 1602 el obispo Alonso de la Mota y Escobar, de viaje
por la Nueva Galicia, otorgó a la pequeña villa el
rango de parroquia y la virgen se convierte en patrona del lugar.
Pero antes de que esto sucediera, los primeros habitantes de la
villa tendrían que pasar por una serie de problemas y por
tiempos tan malos, que por poco y el poblado desaparece y nos deja
sin Aguascalientes natal. Así, a los ataques chichimecas
se agregaron las epidemias y la pobreza, que hicieron estragos en
la población, a tal grado que la villa quedó casi
abandonada. Para 1584 solamente había dieciséis soldados,
un caudillo y dos vecinos, en un sitio que más que poblado
era un simple puesto militar fortificado. Ni siquiera la agricultura
había progresado, pues los primero colonos, que consideraban
que debían obtener fortuna de una forma más interesante
que trabajando como simples campesinos, no se habían interesado
en cultivar la tierra.
El final del siglo XVI y el principio del XVII, trajeron, a pesar
de todo esto, mejores tiempos para la villa. En primer lugar terminó
la guerra chichimeca, lo cual contribuyó a la pacificación
de la región, aunque dejó como resultado un terrible
exterminio de indígenas. También hay que tomar en
cuenta la presencia en la villa de Aguascalientes del licenciado
Gaspar de la Fuente, quien en octubre de 1609 dictó una serie
de medidas destinadas a mejorar la traza urbana y la forma en que
se construían los edificios públicos y privados. Además,
para ese momento Aguascalientes se había transformado en
cabecera de alcaldía mayor, lo que le otorgó a la
villa una mayor importancia política. Así, los primeros
y mayores obstáculos del joven pueblo parecían superados.
En 1620 era claro que la semilla hispana había sido bien
plantada en el territorio, gracias a lo cual durante todo el siglo
XVII la villa se desarrollaría de forma lenta pero constante:
crecerían las huertas, se construirían las primeras
iglesias, aumentaría la población y se activarían
la agricultura y el comercio.
Como punto intermedio en el camino de Zacatecas a Guadalajara, la
villa de Aguascalientes jugó un importante papel en la vida
económica de la Nueva Galicia durante toda la época
colonial. Hoy, todos los hidrocálidos estamos ligados de
alguna manera a esos primeros años de historia y a esos primeros
pobladores españoles, indígenas, mulatos y mestizos,
que se atrevieron a adentrarse en tierras despobladas y fundar,
con algo de espíritu aventurero y otro tanto de deseo de
riqueza, una pequeña villa cerca de unos manantiales de agua
caliente.
Plan de Desarrollo del Gobierno de Aguascalientes
En Aguascalientes hemos optado por construir el Gobierno de
Aguascalientes Diferente bajo la premisa de que el Poder Político
se constituye con leyes y acuerdos, y con un liderazgo que reconozca
y distinga los momentos de mandar y obedecer. Con este antecedente
nos hemos propuesto desarrollar políticas públicas
que garanticen sustentabilidad y transparencia. Lo haremos dando
soluciones a los problemas de manera integral, a través de
propuestas en las que el ciudadano juegue el papel relevante que
exigen las democracias modernas. En la misma dinámica existe
el propósito de que la población obtenga soluciones
razonadas, ágiles, eficaces y con pleno apego al derecho.
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